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jueves, 14 de febrero de 2013

REGALANDO CORAZONES PARA EL 14F

Las chicas de A PUNTO!! tuvieron una cita ayer con Cupido. Y eso que no creen ni en San Valentín ni en las hadas madrinas. El caso es que, aprovechando la circunstancia del día de los enamorados, hicieron florecer una reja con corazones de colores.
 
 
Desde el mes de enero andábamos planificando un pequeño evento. No recuerdo exactamente como surgió la idea pero ayer tarde, reunidas en la Plaza de la Vila de Madrid de Barcelona, con un centenar de corazones, adornamos la reja del jardín tal que así. Corazones de todos los tamaños, colores y texturas con mensajes de amor.
 
Lo más gratificante y definitivamente entrañable fue la respuesta de la gente, de los transeúntes que pasaban por allí y se detenían, a mirar, a leer los mensajes, a hacer fotos... Algunos nos preguntaron qué estábamos haciendo, cual era el mensaje o si estaban en venta. Y todos se sorprendían cuando aquello era gratis y hecho por amor y con amor, porque si y porque también.
 
Hubo un chaval que se entretuvo unos minutos leyendo varios de los cartelitos colgados con mensajes tan simples como "Te quiero", tan románticos como "Si no tardas mucho, te espero toda la vida", tan gamberros como "mi corazón palpita como una patata frita" o tan directos como "amame o dejame, pero decidete".
 
Una señora nos preguntó cuánto valían y cuando le dijimos que nada, que cojiera el que quisiera, se puso feliz como unas castañuelas. Nos contó que hacía un mes que había sido abuela y, escogiendo un corazón blanco con una veta naranja, nos dijo que sería para su nieta.
 
Un hombre en bicicleta se detuvo a hacer fotos, con nuestro permiso (como si lo necesitara). Fue encantador. Le dimos nuestro correo y a las pocas horas nos enviaba las fotos que había hecho.
 
Un alto jardinero abrigado con gorro de lana y capucha se detuvo a mirar. Bromeó con nosotras, que no había forma humana de que nos despegáramos del lugar, y se pasó un buen rato, entre risas y comentarios, tratando de decidir qué corazón se llevaba.
 
Hubo dos chicas con las que charlamos sobre corazones. Una, fotógrafa, nos explicó que busca en la naturaleza formas de corazón, ya sea una piedra, una hoja... la otra, también una entusiasta de la fotografía, llegó a sentirse tan feliz que nos acompañó durante las dos largas horas que estuvimos allí, irremediablemente atraídas por los efectos que nuestro acto generaba en las personas.
 
Dos turistas se detuvieron a mirar los corazones llevándose cada una uno y asegurándonos que eso lo teníamos que hacer todos los días, que les parecía genial.
 
 
Este mediodía, colgados de la reja apenas quedaban unos pocos corazones solitarios. Pero las personas que se han llevado el resto nos han demostrado que se puede realizar una acción así y esperar que la gente, no sólo sea civilizada, si no que se sienta sorprendida y agradecida por actos de amor gratuitos en estos días.
 
Ha sido una experiencia gratificante y tremendamente divertida. Fue nuestra primera guerrilla de ganchillo pero no será la última. Manteneos a la escucha... cualquier día cultivamos rosas.
 

1 comentario:

un crochet andalou dijo...

que tierno...me habéis emocionado y todo ;)